
Ben Gibbard es la cabeza detrás de Death Cab For Cutie, banda originaria de Bellinham, Washington E.U. Catalogada como Indie rock; la cual surge como un proyecto solista de Gibbard, pero debido al éxito obtenido en su primer álbum "You Can Play This Song With Chords" de 1997, se dedica por completo a este proyecto, dejando a su primera banda Pinwheel.
A sido largo el camino de Gibard y Death Cab For Cutie, pero en la actualidad es una de las bandas indies mas respetadas del mainstream; en este, su octavo disco, hacen muestra de una grabación mejor lograda que en placas anteriores, con armonías y bases más sólidas y mejor estructuradas, que en definitiva marcan un disco musicalmente más sólido.
Aparte están las letras de Gibbard, que se manejan siempre entre lo retorcido y el desamor; siempre pensando en el nerd que lleva dentro y al que nadie quiere; contando su visión pasivo agresiva del mundo que lo rodea, buscando una mirada que lo descubra, y que sepa que existe.
En definitiva este es uno de los mejores discos que he escuchado este año, si no conocen a la banda es bueno iniciar con este CD, y si ya la conocen, mas o menos sabrán que es lo que trae, si es que no lo han escuchado.
¡Que lo disfruten!






